En la Escuela Normal Rural “General Emiliano Zapata”, ubicada en Amilcingo, Temoac, un grupo de trabajadores ha expresado su descontento hacia la gestión de Cristina Quiroz Vergara, quien se desempeña como encargada del despacho de la dirección. Los manifestantes han solicitado la destitución de la funcionaria, argumentando que su liderazgo ha contribuido a un ambiente laboral marcado por la tensión y la fragmentación, afectando las relaciones interpersonales en esta prestigiosa institución dedicada a la formación docente.
Tonatiuh Tlapa Rangel, secretario general de la Delegación Sindical D-II-17, junto a la doctora Marta Karina Quintero Ruiz, han señalado que las quejas acumuladas en torno a la gestión de Quiroz Vergara se han presentado sin respuesta por parte de las autoridades durante más de un año. En un contexto de creciente preocupación, los representantes han criticado la falta de un plan académico y la ausencia de convocatorias a reuniones con el personal docente a lo largo de los últimos 18 meses, lo que podría comprometer la calidad educativa de los futuros maestros egresados.
Los denunciantes también han manifestado que la manera en que se ejerce la autoridad por parte de la directora no solo es cuestionable, sino que también atenta contra la dignidad y derechos laborales del personal. Estos problemas se agravan con la percepción de que existe un desconocimiento de las normativas que rigen la educación en instituciones normales, generando un clima de descontento que afecta tanto a docentes como a alumnos.
Una de las acusaciones más serias que han hecho los trabajadores se refiere a la manipulación de los estudiantes, quienes han sido arrastrados a disputas administrativas, lo que ha causado un impacto negativo en su entorno educativo. En total, la Escuela Normal cuenta con 42 docentes y 50 empleados administrativos, de los cuales cerca de 80 han expresado su apoyo a la solicitud de destitución de Quiroz Vergara. Desde el 17 de agosto, el personal ha mantenido una Asamblea General Permanente como estrategia de presión ante la falta de diálogo eficaz con la dirección.
Los trabajadores han exigido no solo la renuncia de la actual directora, sino también un entorno laboral donde se garantice la ausencia de hostigamiento y represalias. En este sentido, han hecho un llamado a las autoridades estatales para que intervengan con imparcialidad y respeto a la normativa legal, buscando así proteger el prestigio académico de la Normal Rural y asegurar la formación integral de los estudiantes en el estado de Morelos.





