La Secretaría de Educación de Morelos informó que este lunes 12 de enero, más de 300 mil estudiantes de nivel básico regresarán a clases bajo la vigilancia de la nueva Reforma Antiuso de celulares en escuelas, una iniciativa que ha avanzado con fuerza en la entidad. La revisión de los lineamientos será prioritaria en los planteles educativos, pues la reforma establece restricciones claras sobre el uso de dispositivos móviles durante las actividades escolares, con el objetivo de fomentar la concentración, la convivencia y el aprendizaje en el aula. Autoridades estatales han señalado que el regreso a clases será el primer gran reto para la implementación de estas nuevas directrices, por lo que se ha solicitado la colaboración de padres de familia y docentes para su cumplimiento.
El debate sobre el uso de celulares en las aulas no es nuevo, pero ha cobrado relevancia tras recientes estudios que relacionan el abuso de estos dispositivos con problemas de salud en menores, especialmente visuales y de atención. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha alertado sobre el incremento de casos de fatiga ocular y otras afecciones visuales entre estudiantes que pasan largas horas frente a pantallas, tanto en celulares como en tabletas. Por ello, la reforma busca no solo limitar el uso de celulares en clase, sino también concientizar a la comunidad educativa sobre los riesgos asociados a la tecnología cuando no se utiliza de manera responsable.
En este contexto, la Secretaría de Educación ha iniciado una serie de revisiones en los planteles de Morelos para asegurar que los lineamientos de la Reforma Antiuso de celular sean correctamente aplicados. Se espera que los directores y maestros implementen estrategias pedagógicas que reduzcan la dependencia de dispositivos móviles, optando por materiales didácticos tradicionales y promoviendo la interacción directa entre alumnos y profesores. Algunas escuelas ya han comenzado a establecer zonas exclusivas para el resguardo de teléfonos durante la jornada escolar, mientras que otras trabajan en campañas informativas dirigidas a estudiantes y padres de familia.
La reforma ha generado opiniones divididas entre la comunidad educativa. Mientras algunos padres y maestros consideran que la medida ayudará a mejorar el rendimiento académico y la disciplina en las aulas, otros advierten sobre la importancia de no criminalizar el uso de la tecnología y de promover una educación digital responsable. Las autoridades educativas de Morelos han reiterado que la restricción no implica una prohibición absoluta, sino un control regulado del uso de celulares, permitiendo su utilización en casos de emergencia o cuando sea necesario para fines educativos específicos, siempre bajo supervisión docente.
Finalmente, la Secretaría de Educación de Morelos anunció que continuará evaluando los resultados de la reforma a través de encuestas y monitoreos periódicos en los planteles, con el fin de ajustar las estrategias según las necesidades y realidades de cada escuela. Se prevé que en los próximos meses se presenten los primeros informes sobre el impacto de la medida en el clima escolar y el rendimiento académico de los estudiantes. La dependencia hizo un llamado a todos los sectores involucrados a sumar esfuerzos para que la reforma se traduzca en una educación más saludable y productiva, adaptada a los retos que plantea la era digital.





